Comisario 2009

Castellote

ALEJANDRO CASTELLOTE. FICCIONES ASIÁTICAS

A excepción de Japón, la llegada de la fotografía al panorama del arte contemporáneo asiático es un fenómeno relativamente reciente. tras un periodo de predominio de la fotografía documental en las dos últimas décadas del siglo XX, países como china, taiwán o corea del sur abordan la creación en soporte fotográfico desde planteamientos más experimentales, tratando de dejar a un lado la imitación de los modelos occidentales y explorando gramáticas cercanas a la personalidad de su propia cultura o reflexionando sobre el imparable mestizaje del imaginario colectivo, especialmente visible en las nuevas generaciones. a pesar de las muchas diferencias que los separan, es posible establecer en la ficción y la experimentación un hilo conductor común al conjunto de países presentes en esta tercera edición de getXophoto. en términos generales, para muchos fotógrafos de estos países, el realismo documental es sinónimo de fotografía antigua y la puesta en escena o la experimentación les proyecta de lleno en la estética de la contemporaneidad donde la realidad es sólo una experiencia individual, fragmentada e inestable. el simulacro o la parodia, como decía Baudrillard, nunca esconden la verdad, mas bien es la verdad la que esconde el hecho de su inexistencia.

En las dos últimas décadas han surgido artistas conceptuales que utilizan la puesta en escena, las instalaciones, el vídeo y otros lenguajes multimedia para generar una obra donde la realidad es sustituida por la construcción de universos personales. De hecho, la emergencia del autorretrato en las temáticas de la fotografía contemporánea china o japonesa, por poner sólo dos ejemplos, no es sino la constatación de la evanescencia que caracteriza a las identidades colectivas en el siglo XXi. asimismo, el advenimiento de las nuevas tecnologías ha puesto a disposición de los creadores la posibilidad de superar los márgenes de las disciplinas tradicionales. la construcción de imágenes por medio del ordenador se ha convertido en una especie de segundo obturador para los fotógrafos. Muchos de ellos han dejado de esperar a que la realidad les ofrezca ante su cámara una escena acorde con lo que quieren expresar, y recrean el mundo tomando prestados objetos, escenarios o personajes con los que, a modo de collage digital, configuran la representación de su propio universo individual.

Las parábolas y metáforas visuales, las menciones al manga japonés, el cine, la publicidad, las series de tV coreanas o la iconografía clásica y moderna del arte europeo, sirven a menudo para abordar determinados asuntos de manera sutil y elíptica, con grandes dosis de ironía, pero también de asombro ante las veloces transformaciones económicas y culturales que la región de asia-pacífico ha experimentado en las últimas décadas. obviamente, la omnipresencia de espectaculares imágenes en todo tipo de soportes publicitarios ha creado una pantalla que tiñe de seductora artificiosidad al imaginario colectivo. las sociedades urbanas tienden a sustituir la experiencia personal por la posesión de una imagen que se aproxime al referente que proveen los medios. la colisión de la tradición cultural con las mutaciones sociales que tienen lugar con el masivo desplazamiento de personas a las grandes urbes suscita de manera natural posicionamientos que reflexionan sobre estos cambios.

La posmodernidad, la reivindicación de una espiritualidad más cercana a la filosofía y las religiones asiáticas, la relación con la naturaleza, la globalización, así como asuntos de género y de identidad individual y colectiva son algunos de los temas que abordan los creadores. por otro lado, el tránsito a la fotografía por parte de artistas procedentes de la performance, el body art, el accionismo no es sólo el resultado de la necesidad que tienen de documentar sus obras efímeras, se debe también al progresivo interés que el propio medio fotográfico ha despertado en ellos. la fotografía ofrece un soporte polisémico que amplía el universo discursivo e interpretativo, pero además multiplica las posibilidades de difusión de la obra; un asunto de capital importancia en el mercado global del arte.

Abundan por consiguiente los escenarios teatralizados, que subrayan la inevitable inmersión de las sociedades actuales en el marco de un gigantesco simulacro global. De ahí que la fotografía construida sea un excelente soporte de representación, pues les permite filtrar sus opiniones y dar voz a los microrrelatos que no han tenido cabida en la historia oficial. no conviene olvidar que el discurso oficial se ha servido durante décadas del realismo como sistema de representación. parece lógico pensar que una toma de distancia de los artistas frente al pensamiento dirigido por el estado pase por abrir sus propuestas a narrativas visuales diferentes. la sustitución de lo colectivo por el énfasis en lo individual exige una reconstrucción del mundo y esa narración alternativa puede ser abordada desde la ficción, dejando en segundo plano la mera transcripción de la realidad.